
Añorando...
Atarse a algo para sentirse vivo.
Tomar una soga atarla y sujetarnos a ella, toda nuestra fuerza puesta allí,
para no C
a
e
r.
Para no caer¿ dónde?,
qué imaginamos que hay cuando la cuerda se desata?
, quizás no podemos imaginar nada, y esa es la caída………………………………….. de la que tanto huimos……………………………………………….. Sogas que arman una red,
un espacio entrelazado por múltiples espacios, que a veces se vuelven laberintos, y ya no sabemos cómo llegamos ahí ni cómo salir.
Tomar el hilo y comenzar a desenredar lo que se enredó, es una decisión impensable o solo pensable como imposible.
Las sensaciones se van acallando, se van ¿dónde? Quizás se quedan, se quedan quietitas, agazapadas, catatónicas.
Sacudir algo, sacudirnos para que las verdadessechoquen, se mareen, se pierdan y otras miradas salgan de nuestros ojos.
El miedo de volver, del avanzar, de que la pureza de aquella car-ca-ja-da ya no regrese, nos ata a una carcajada perdida, adorada por su fugacidad y lejanía, recuerdo que no deja habitar ninguna sensación nueva e inédita como aquella lo fue.
Ya se que no volveremos,
ya se que el avanzar sabiendo que se va a la muerte hace todo mas paradójico,
pero también se que quedarse quieto
nos lleva al mismo punto, pero sin poder elegir el recorrido, las aventuras, los paisajes, los aliados… bienvenidos a la aventura de vivir, pasen y vean , cualquier semejanza con la realidad ………será indicador de camino equivocado.
Mariano Lanía.
Publicado por Seres en fuga en 21:56 2 comentarios
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